Potencia
Potencia contratada: qué revisar antes de bajarla
Revisar la potencia puede ayudarte a detectar un coste innecesario. La decisión debe basarse en el uso real de tu vivienda, no en una cifra genérica.
Potencia y consumo son datos diferentes
La potencia contratada está relacionada con los aparatos que puedes utilizar simultáneamente. El consumo indica la energía usada a lo largo del tiempo. Consumir pocos kWh no demuestra, por sí solo, que puedas bajar la potencia.
Consulta tu demanda real
Revisa las potencias contratadas y los máximos demandados. La CNMC explica que puedes consultar datos de potencia y consumo en el portal de tu distribuidora. Su herramienta «Entiende tu factura» también permite visualizar la potencia contratada y demandada del último año.
Anota qué aparatos coinciden normalmente: cocina, climatización, termo o recarga de vehículo, si los tienes. Considera también cambios previstos en la vivienda.
Valora el ahorro y el coste del cambio
Si tienes un margen que no necesitas, pide a tu comercializadora una valoración antes de modificar el contrato. Consulta el coste de la gestión y lo que supondría volver a aumentar la potencia. Evita una reducción que limite tus necesidades habituales.
Ejemplo orientativo: divide el coste puntual del cambio entre el ahorro mensual previsto para estimar cuántos meses tardaría en compensarse. Usa importes reales, con las mismas bases e impuestos, y sin considerar ese cálculo una garantía.
Prepara estas tres preguntas
- ¿Qué máximos he demandado durante un período representativo?
- ¿Qué potencia necesito cuando coinciden mis aparatos habituales?
- ¿Qué coste total y qué ahorro tendría el cambio propuesto?
Fuentes y revisión
Contenido orientativo revisado con estas fuentes oficiales el 27 de octubre de 2026. No sustituye las condiciones de tu contrato ni garantiza un ahorro concreto.