Tu factura
Cómo entender tu factura de luz y detectar qué revisar
Antes de buscar una tarifa, conviene saber qué estás pagando. Con una factura completa puedes separar los conceptos y preparar las preguntas adecuadas.
Empieza por las fechas y el consumo
Localiza el período facturado y los kWh. Dos recibos con importes distintos pueden cubrir diferentes días o consumos: el total, por sí solo, no explica la diferencia.
Ejemplo ilustrativo: 60 euros en 20 días son 3 euros diarios; 75 euros en 30 días son 2,50 euros diarios. Esto sirve para orientarte, pero todavía no compara dos tarifas para el mismo consumo.
Separa potencia, energía y otros conceptos
La potencia contratada se expresa en kW y genera un coste aunque no consumas. La energía se expresa en kWh y depende de lo que utilizas. Comprueba también servicios adicionales, alquiler del contador e impuestos en el desglose de tu recibo.
Identifica tu contrato
Anota la comercializadora, el nombre de la tarifa y si el precio cambia según la hora. Revisa la fecha de renovación y las condiciones aplicables. La herramienta «Entiende tu factura» de la CNMC ayuda a interpretar estos datos desde el QR o enlace de tu factura.
Prepara una comparación útil
Guarda la factura completa y legible, incluidas las páginas del detalle. Si comparas una vivienda habitual con una segunda residencia, analiza cada suministro por separado: sus hábitos pueden ser distintos.
En TARIFALIA puedes subir una factura de luz, consultar la simulación disponible y solicitar una llamada. Si no es posible calcular un resultado válido, la petición pasa a revisión sin mostrar un ahorro inventado.
Fuentes y revisión
Contenido orientativo revisado con estas fuentes oficiales el 27 de octubre de 2026. No sustituye las condiciones de tu contrato ni garantiza un ahorro concreto.